Marshall Vian Summers
en septiembre 26, 2008
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Cuando empiezas a darte cuenta de que tienes una naturaleza espiritual, y comprendes que tu vida es posiblemente más grande que tu propia experiencia actual, esto te lleva a descubrimientos notables. El primero de estos descubrimientos es que no eres tu mente. Tus pensamientos y las imágenes en tu mente representan la parte de la mente que está en la superficie: una mente que ha sido condicionada por el mundo; una mente que es un catálogo de tus experiencias, o al menos de algunas de ellas; una mente que sostiene creencias, que tiene fantasías y miedos; una mente que entrelaza imágenes de su experiencia colectiva; una mente que sueña, una mente que divaga, una mente realmente muy desorganizada.
Pero bajo esta mente superficial, hay una Mente más profunda dentro de ti. Y sabes que en realidad tú no eres esa mente que divaga porque puedes observarla y puedes dirigirla.
Las personas, sin embargo, siguen a su mente. Piensan que es su conciencia; que es lo que ellas son; que es lo que las distingue de las demás personas. Creen que esta mente representa su existencia única, y aunque temen muchísimas cosas que hay en esa mente, ellas siguen identificándose casi completamente con esta. Muchas personas nunca cuestionan sus pensamientos. Simplemente los tienen y los siguen servilmente, con mucha devoción.
Pero cuando empiezas a descubrir que tienes una naturaleza espiritual más profunda, esto te lleva a darte cuenta de que quien eres no es tu mente, y que tu naturaleza más profunda es más permanente. Esta tiene una corriente mayor de verdad, una corriente mayor de vida que fluye a través de tu existencia, siempre contigo, pero en gran medida más allá de tu conciencia porque tu conciencia está principalmente orientada a cosas externas, y porque todavía no has cuestionado la realidad de tu propio pensamiento.
Esta compresión abre la puerta al misterio más profundo de tu vida y te permite comenzar a dar pasos hacia un Conocimiento más profundo dentro de ti: una Mente más profunda; una Mente superior; una Mente que no está condicionada por el mundo; una Mente que ha estado contigo todo este tiempo; una Mente que te habla cada día; una Mente creada por Dios e influenciada solo por Dios.
Muchas personas tienen miedo de permanecer quietas. Temen experimentar pensamientos desagradables o miedos oscuros porque viven con ansiedad e incertidumbre. Tienen miedo de lo que podrían experimentar si prestaran atención al flujo de sus pensamientos. Es incómodo. Es ajeno. Es extraño. Así que viven en la superficie, constantemente estimuladas, constantemente distraídas, constantemente ocupadas, corriendo de un lado a otro.
Mientras tanto, el Conocimiento les habla, pero ellas no pueden oírlo porque sus mentes están ocupadas. Su atención se centra en cosas externas o en sus propias preocupaciones personales. Así que el Misterio y el poder del Conocimiento están con ellas, pero ellas no están con él.
Cuando alcanzas un punto en la vida en el que comprendes que debes tener una práctica espiritual; cuando te das cuenta de que debes enfocar tu mente y prestarle atención para construir un puente y una conexión con esta conciencia más profunda dentro de ti, entonces percibirás que tu mente es muy caótica. A medida que empiezas a observarla de forma objetiva y desapasionada, verás que es muy caótica. Y finalmente reconocerás que tu vida es muy caótica porque está siendo gobernada por esta mente superficial que, en sí misma, es muy incoherente.
Así que, cuando comienzas una práctica espiritual, te das cuenta de que debes enfocar tu mente. No puedes estar dominado por esta en todo momento. Debes dirigirla. Debes enfocarla. Y, por supuesto, eso es lo que haces cada día en tu trabajo o en otras actividades donde estás muy concentrado. Estás enfocando tu mente. Así que esto ya forma parte de tu experiencia, pero aquí le das un diferente tipo de enfoque.
Cuando comienzas a aprender a meditar, tu mente debe tener algo en lo que concentrarse —una palabra, un sonido, una imagen, algo en lo que mantenerse concentrada— porque si no está enfocada, entonces es caótica, está distraída, está dispersa. Aquí estás dirigiendo tu mente en lugar de que algo exterior esté dirigiendo tu mente. Esta es una experiencia muy diferente.
Cuando vas a trabajar cada día, tu trabajo requiere que enfoques tu mente. Está exigiendo tu atención, pero aquí, en esta situación, en la práctica espiritual, tú estás enfocando tu mente. A medida que aprendes a hacer esto, adquieres cada vez más fuerza y una conexión cada vez más profunda con el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti. Y comprendes que tu mente puede volverse tremendamente valiosa aquí. Realmente está aquí para servir al Espíritu. Está aquí para servir al Conocimiento. Y comprendes que, después de todo, sus creencias, sus ideas y sus imágenes no son tan significativas.
Esto te da una perspectiva más amplia, una paciencia más grande y una mayor confianza en ti mismo, porque hay algo en ti que no es caótico. Es muy potente y muy enfocado. A medida que esto se convierte en la fuente de tu experiencia, entonces te das cuenta de que la mente es como un telescopio con la que puedes enfocar cosas. Es como un microscopio que puedes [usar para] enfocar cosas. Tú puedes dirigir tu percepción en vez de que esta te dirija a ti.
Aquí puedes enfrentar pensamientos desagradables, recuerdos dolorosos, y ahora no te intimidan tanto. Eres capaz de enfrentarte a ellos, estar con ellos y darte cuenta de si hay alguna acción que deba tomarse respecto a ellos. Aquí, puedes asentarte dentro de ti mismo, en lugar de huir de tu experiencia, intentando saltar al futuro, intentando mantenerte ocupado y distraído. Es una libertad extraordinaria, de verdad.
Las personas son extrañas para sí mismas, ¿sabes? No tienen ni idea de que poseen una Mente más profunda. En gran medida, nunca han estado con su experiencia más profunda. Nunca se han quedado quietas el tiempo suficiente para experimentar la presencia y el poder de su naturaleza más profunda. Así que ellas son extrañas para sí mismas, y son extrañas para otras personas.
Las personas se relacionan unas con otras al nivel de sus ideas, al nivel de sus apariencias y actividades, etc. Podrían estar juntas durante años y años, y nunca tener realmente una idea de quién es cada una. Esto es muy común. Puedes verlo por todas partes.
Es trágico porque te estás perdiendo las mejores experiencias de la vida. La conexión más profunda dentro de ti te permite tener una conexión profunda con los demás. Si eres un desconocido para ti mismo, entonces eres como un desconocido para todos. Y aunque vivieras en una gran ciudad con miles o millones de personas, puedes estar extremadamente aislado.
Este es un problema que parece irresoluble, pero hay una solución porque Dios te ha dado una Mente más profunda, y esa Mente más profunda no está desconectada de la vida. No está desvinculada de su Fuente. Representa la fuente de tu experiencia y la corriente más profunda de tu vida.
En la superficie, todo es turbulento y cambiante, como la superficie del océano, azotada por las olas —un día en calma, al siguiente turbulento, incoherente, nunca asentado, nunca estable. Pero abajo, en el océano, hay corrientes profundas que mueven las aguas del mundo. Ellas no cambian.
Tienes una corriente mayor dentro de ti. Está aquí con un propósito, porque tú has sido enviado al mundo con un propósito. Pero para alcanzar este propósito, debes liberarte lo suficiente de las fijaciones de la mente para poder sentir el movimiento más profundo de tu vida.
A medida que progreses al tomar los Pasos al Conocimiento, seguirás viviendo en la superficie, pero llevarás contigo esta Presencia mayor. Esta neutralizará la influencia que el mundo que te rodea tiene sobre ti, y moderará tu identificación con tu mente mundana.
Verás que realmente solo un porcentaje muy pequeño del pensamiento y la imaginación que experimentas en tu mente superficial representa algo completamente real o valioso. El resto es solo una multitud de pensamientos, imágenes y asociaciones.
Miras al mundo y te das cuenta de que muy poco de lo que ves es realmente importante que conozcas. Aunque puede haber infinitas cosas que te fascinan, que captan tu atención, que te amenazan o intimidan, en realidad solo hay muy pocas cosas que necesitas ver y saber. Y estas cosas son muy importantes en sí mismas.
Miras a las personas y a las interacciones entre ellas, y ves que hay muy poca evidencia de Conocimiento, pero buscas ese Conocimiento porque es valioso, porque realmente es lo más importante. Las personas hablan sin parar, están inmersas en innumerables actividades, pero rara vez ocurre algo realmente significativo entre ellas. Es lo significativo lo que buscas en ellas porque es lo que buscas en ti mismo.
Esto representa un cambio real, ya ves, respecto a tu existencia anterior, siguiendo servilmente tu mente mundana superficial —creyendo que eso es lo que eres, intentando organizar tu pensamiento y tu comportamiento para tener cierta estabilidad y coherencia en tu vida: siguiendo a otras personas, siguiendo los patrones que tu cultura establece, siguiendo las expectativas de otras personas, pero siendo un extraño para ti mismo y un extraño para el mundo que te rodea.
En la práctica espiritual, entonces, debe haber un enfoque consciente de esta mente mundana. Esta responderá a tus indicaciones, pero debes darle un enfoque claro. No la riges con dureza. No la condenas. No la castigas ni la degradas de ninguna manera. Simplemente le das un enfoque.
Tarde o temprano, tu mente debe estar quieta o concentrada en algo realmente importante para ti. Es una herramienta muy poderosa, y debe estar dirigida por una voluntad más fuerte dentro de ti. Es como el aprendiz de tu Espíritu, pero si tu Espíritu no ejerce su voluntad a través de ti, entonces el aprendiz se convierte en un maestro, pero un maestro necio, un pésimo maestro.
Al tomar los Pasos al Conocimiento, aprendes a enfocar tu mente para poder experimentar todo lo que la rodea: la existencia de vida dentro de ti y a tu alrededor. Verás a personas caminando por el bosque en un lugar precioso, y están hablando sin parar, o si están solas, se quedan absortas en sus pensamientos. No son conscientes de la vida a su alrededor. No están conectadas a su entorno. No observan con cuidado el panorama de la vida, la magnitud y majestuosidad de la vida. Ellas están atrapadas en su conversación interna o en su conversación con otras personas.
Es como si el mundo fuera algún tipo de escenario, un trasfondo sin sentido para su diálogo interno, su diálogo incesante. Aquí se están perdiendo toda la experiencia. No están mirando ni escuchando atentamente. No prestan atención a su entorno y rara vez experimentan sus pensamientos y sentimientos más profundos.
Así que esa es la condición de la humanidad, ya ves. Algunas personas se ven obligadas a esto por la pura degradación y empobrecimiento de sus vidas. Pero incluso las personas más ricas, que tienen las mayores ventajas, parecen no ser conscientes de la presencia de la vida dentro de ellas ni a su alrededor.
Aquí es muy importante controlar lo que viene a tu mente, porque el mundo, con todo su poder y condicionamiento, está ahí con toda su fuerza. Debes limitar tu exposición al mundo porque dominará tu mente y tus emociones con cosas que realmente tienen muy poca o ninguna importancia para tu propósito mayor para estar aquí.
Cuando eres guiado por el Conocimiento, miras al mundo en busca de aquellas cosas que son significativas e importantes. El Conocimiento te guiará y te indicará lo que es realmente importante que veas. ¿Cuáles son las señales del mundo? ¿Cuáles son las señales más profundas dentro de ti?
Aquí tu enfoque es más penetrante. Tus intenciones son más claras. No solo estás absorbiendo todo lo que te rodea. Estas buscando cosas que estimulen el Conocimiento dentro de ti. Esta es una experiencia completamente diferente de estar en el mundo, y realmente es el foco de tu práctica espiritual, independientemente de su forma.
Muchas personas quieren estar cerca de Dios, experimentar a Dios, pero en realidad eso significa que deben acercarse al Conocimiento que Dios ha puesto en ellas, que está aquí para guiarlas, protegerlas y llevarlas hacia una vida y un servicio más grandes en el mundo.
Así que, al inicio de tu práctica espiritual y de tu orientación más profunda, es muy importante darte cuenta de que no eres tu mente ni tu cuerpo. Quizá entonces preguntes: «Bueno, ¿qué soy entonces si no soy estas cosas?», pero ese es el misterio que debes explorar y experimentar. No es una definición. No es una idea. Tú no eres una cosa. No es un concepto. No es un objeto. Es una experiencia más profunda. Es el poder, la presencia y el movimiento del Conocimiento dentro de ti mismo. Si puedes vivir sin definiciones, si puedes renunciar a la inseguridad de tener que disponer de definiciones para todo, entonces te abres a una experiencia y un reconocimiento más profundos.
Aquí la mente es una herramienta poderosa. Trabaja para ti o contra ti. Aquí tu cuerpo es un vehículo fabuloso de comunicación. Te favorece o te perjudica, dependiendo de cómo lo uses y de tu propósito y conciencia.
Hay muchas personas que, por supuesto, están involucradas en la religión, pero solo están involucradas en las ideas de la religión, o en las creencias religiosas, o en las ceremonias de la religión y de las instituciones religiosas. Siguen pensando que ellas son su mente, y por eso siguen sus creencias cual esclavas. Ellas defenderán sus creencias incluso hasta el punto de ir a la guerra contra otras personas. Matarán por sus creencias. Morirán por sus creencias, ¡son tan serviles a sus ideas! No se dan cuenta de que estas ideas son solo ideas y que ellas son algo mucho más grande y más extendido.
Si la religión es solo un conjunto de creencias o mandamientos para vivir, entonces solo es un enfoque para tu mente mundana. Tu mente más profunda está realmente libre de estas cosas. Puede funcionar dentro de un contexto religioso o fuera de este, porque tu primer mandamiento en la vida es descubrir el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti, seas parte o no de la religión.
La religión puede ser de gran ayuda o un obstáculo, dependiendo de a dónde quiera llevarte el Conocimiento. Pues en realidad, este [Conocimiento] es tu conexión directa con Dios. No se basa en ceremonias, tradiciones, ideas, creencias o admoniciones. Es algo mucho más fundamental y esencial para tu vida.
Las grandes religiones han sido iniciadas por Dios, pero tan radicalmente alteradas por generaciones de personas que su verdadera esencia y significado se han perdido o pueden ser realmente difíciles de encontrar. En esencia, todas son caminos hacia el Conocimiento, pero cuando las observas inicialmente o en la superficie, parecen moverse en una dirección diferente. Cuando ves cómo se comporta la gente respecto a la religión, y cómo la religión se utiliza para fines egoístas o para los intereses de los gobiernos, hay poca o ninguna indicación de que realmente sea un viaje misterioso hacia una realidad más profunda dentro de uno mismo.
Así que, como tantas otras cosas en el mundo, lo que es puro se ha corrompido. Lo que es esencial se ha perdido entre el ruido y la infinidad de influencias de aquellas cosas que tienen poco o ningún valor. Lo que es débil parece ser fuerte. Lo que es fuerte parece ser débil. Entre la interminable conversación que escuchas a tu alrededor, hay muy poco que tenga algún valor.
Porque ahora estas buscando algo más profundo —una honestidad más profunda, una conexión más profunda, una resonancia más profunda con los demás, un propósito de vida más profundo, un significado más grande. Todas estas son experiencias, no solo ideas. A medida que buscas estas cosas, tu enfoque en la vida se vuelve mucho más selectivo. Tus estándares son elevados. No estas siendo arrastrado simplemente por todo lo que te rodea. Realmente estás comenzando a buscar a las personas, las situaciones, las oportunidades y las realizaciones que son esenciales para ti.
Esto te libera de las adicciones y de la seducción. Esto es una gran libertad. Aunque te aparte y te deje solo, sigue siendo una libertad maravillosa y esencial.
¿Por qué te quedarías con personas que no pueden ir a donde tú vas, si no valoran la corriente más profunda de tu vida, si quieren llevarte a otro lugar? ¿Cuál es el valor de una relación si no tiene a dónde ir ni nada importante que lograr? Es mejor estar solo que estar con personas que no te conocen y no pueden resonar con tu naturaleza más profunda.
Este es parte del reto que ahora debes afrontar si quieres emprender este viaje mayor en la vida. Las personas entrarán en tu vida en el futuro, pero al principio es como si dejaras tus compromisos pasados en gran medida. Y haces esto porque el Conocimiento dentro de ti está guiándote, y porque se siente antinatural ir contra ti mismo, como hacías antes.
Porque en realidad solo hay unas pocas personas en esta vida que realmente necesitas conocer y encontrar. Y realmente solo hay unas pocas experiencias que serán absolutamente esenciales para tu capacidad para descubrir tu propósito superior aquí y expresarlo adecuadamente. Y solo hay unos pocos lugares que debes ver y conocer para que este propósito más profundo surja dentro de ti. Puedes viajar por todo el mundo coleccionando experiencias. Puedes conocer a miles de personas. Puedes saborear cada placer y cada tristeza. Pero, realmente, si eso no te lleva a lo esencial en tu vida, entonces no significa nada.
La necesidad del alma es más específica y enfocada. Hay ciertas personas, lugares y eventos que son esenciales para tu autodescubrimiento. Y a medida que tu vida se vuelve más enfocada, esta se vuelve más poderosa porque el poder está basado en la concentración. Si no estas distraído con mil cosas, entonces tu mente puede concentrarse y se vuelve penetrante. Tu intelecto comienza aquí a tener poder y potencia. Eres capaz de penetrar la superficie de las cosas, la apariencia de las cosas, y ver la verdad mayor dentro de ellas.
Aquí tu mente mundana está sirviendo a tu Mente más profunda, y como resultado tu mente mundana se vuelve enfocada y poderosa. Es capaz de inspirar a otras personas. Es capaz de lograr grandes cosas en el mundo. Es capaz de superar la duda en uno mismo, el autoengaño y el engaño de otros.
Aquí tu intelecto realiza su función más alta, y se convierte en un conducto para que un Poder Superior llegue al mundo a través de ti, desde la Fuente de toda vida. Esta es tu satisfacción más grande, y te da la oportunidad de cumplir tu destino aquí, en lugar de perderte simplemente en el mundo —perdido y desechado, un extraño en un lugar extraño, desconocido para ti mismo y para los demás.
Quién eres no es tu intelecto. No eres tu cuerpo. Mantén esta conciencia contigo y eso abrirá puertas dentro de ti a una experiencia más profunda. Y cuando estés listo para comenzar una práctica espiritual, lo que es realmente importante y necesario, entonces aprenderás a enfocar tu mente.
Aprenderás a ser capaz de estar quieto, a ser observador, a escuchar dentro de ti mismo y a escuchar profundamente a los demás. Podrás hacerlo porque no te dejarás dominar por tu mente inquieta y errante. Ahora se está reorganizando y reenfocando, no solo por las exigencias de tu vida exterior, sino también por tus propias intenciones internas.
Aquí, en lugar de correr de aquí para allá intentando mantenerte estimulado, empezarás a centrarte en unas pocas cosas importantes en tu vida. ¿Qué es lo esencial para ti? ¿Cuáles son las cosas más valiosas en tu experiencia? ¿Qué buscas en esta vida por encima de todo? ¿Qué problemas o dificultades en el mundo te estimulan al máximo? ¿Qué estás realmente buscando en las relaciones? ¿Qué estás realmente buscando dentro de ti?
Verás, estas son preguntas esenciales e importantes. Pero requieren que te asientes y empieces a experimentar la fuente de tu propia vida. Aquí empiezas a asentarte. Y querrás un respiro de tu vida exterior. Buscarás alivio a través de tu meditación en momentos de quietud y contemplación, porque quieres mantenerte conectado contigo mismo.
Con el tiempo, esto se convertirá en un énfasis diario porque necesitarás renovarte. Necesitarás considerar realmente las cosas, dándote tiempo para hacerlo, no solo guiado por tu agenda o por las exigencias de otras personas. Aquí te retirarás del mundo en cierto grado para poder tener este alivio, y tener tiempo para reflexionar sobre cosas más profundas y enfocar tu vida en las cosas que son de la mayor importancia.
Dios te ha dado un propósito mayor para estar en el mundo, un propósito específico. Pero no puedes descubrirlo con tu intelecto, porque está profundamente guardado dentro de ti —esperando el momento en que lo pidas, lo desees y le prestes tu atención y tu interés, reconociendo que, por encima de todo, lo importante para ti es este propósito superior.
Estar sin respuestas. Vivir con las preguntas reales. Eso es lo que te lleva más profundo. ¿Sabes? Es como en el desierto. En la superficie, todo es árido, reseco y aparentemente sin vida, pero hay agua fluyendo a tres metros de profundidad. Está moviéndose. Es pura. Pero no puedes verla desde la superficie. Así que, a menos que perfores tres metros de profundidad, no sabrás que está ahí. Si solo profundizas 2,7 metros, bueno, no sabrás que está ahí.
Debes ir a donde está. Debes tener la diligencia, la perseverancia y la paciencia para ir a esa profundidad en ti mismo. De lo contrario, estás viviendo en el desierto, guiado por tu intelecto que es inherentemente inestable e inseguro, siguiendo a otras personas que son inherentemente inestables e inseguras, impulsado por las necesidades, los deseos y los miedos de todos los que te rodean.
Así que aquí estás, dando un gran giro. Estás escogiendo el camino que toda gran persona ha tenido que elegir, que toda persona verdaderamente creativa ha tenido que elegir, que cada persona que ha hecho una contribución significativa al mundo ha tenido que elegir: seguir una conciencia más profunda y poner esto como tu responsabilidad número uno frente a todas las otras exigencias y requerimientos de la vida.
Puedes hacerlo porque lo que eres no es tu mente ni tu cuerpo, y Dios te ha dado Conocimiento, la gran fuente de tu experiencia. Este Conocimiento no es como tu mente subconsciente. Es una inteligencia brillante. Es consciente. Está despierto. No está gobernado por las influencias del mundo. No está sujeto a las seducciones ni a la corrupción que experimentas en el mundo. Es una Presencia infalible y pura.
Sigue esto. Construye la conexión con esto. Da los Pasos al Conocimiento, y tu vida comenzará a abrirse, y tu mente comenzará a asentarse, y podrás percibir lo que es importante buscar y discernir. Y obtendrás libertad de todas las demás influencias y seducciones.
En esencia, el camino es sencillo, pero debes volverte simple y sin complicaciones. No tienes que satisfacer todas las necesidades y deseos de tu mente, porque eso no es posible. Determina lo que es realmente importante y céntrate en ello. ¿Qué valoras realmente? Concéntrate en eso. ¿El misterio de quién eres y por qué estás en el mundo? Concéntrate en eso.
Toma toda la energía que gastas condenando a otras personas y criticando el mundo que te rodea, y tráela a tu práctica espiritual. Observa lo que se avecina sobre el horizonte del mundo y mira para qué debes prepararte al afrontar las Grandes Olas de cambio que ahora están incluso estallando sobre el mundo.
El poder y la presencia están dentro de ti, esperando ser descubiertos, pero debes ir bajo la superficie para encontrarlos, experimentarlos y conocerlos, para sentir su movimiento en tu vida, para sentir su aliento y su contención. Este es el gran reto y oportunidad que tienes ahora. Y es realmente en lo que debes centrarte.
No puedes prepararte tú mismo para tu propósito mayor. Se te debe revelar. No puedes discernirlo con tu intelecto, porque se te debe revelar. No puedes usar la ideología ni las creencias religiosas para discernir su realidad, porque se te debe revelar.
Sabes que estás aquí para hacer algo importante en la vida. Esa conciencia está dentro de ti. Cuando te asientes y estés con tu experiencia, sentirás esto. Es el sentimiento más natural. Es el sentimiento más auténtico. Es algo muy cierto dentro de ti.
Pero el viaje del descubrimiento no es algo que tu inventes. No forma parte de un enfoque ecléctico. Es un viaje que solo Dios puede revelarte a través del Conocimiento. No puedes inventar los Pasos al Conocimiento. Deben proporcionártelos. Y debes aprender a aceptarlos, paso a paso. Porque lo que descubras en el camino es lo que será de mayor importancia para revelarte lo que tienes que hacer y dar aquí, lo que debes reconocer y lo que debes dejar a un lado.




