El Nuevo Mensaje de Dios

La Bendición

Como fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 20 de abril de 2007
en Boulder, Colorado

La bendición está sobre la humanidad, porque este es un tiempo de Revelación. Este es el momento en que a la humanidad se le da un gran regalo, un gran regalo para darle propósito y dirección al enfrentar los tiempos difíciles e inciertos por delante. Este es el momento en que la humanidad recibe un mayor conocimiento de su espiritualidad, un llamado por su unidad y cooperación y una revelación de su destino—tanto dentro de este mundo y más allá de este mundo dentro de una Comunidad Mayor de vida inteligente en el Universo.

Ya que la humanidad ha alcanzado un gran umbral, un umbral a partir del cual no hay vuelta atrás. Es un umbral completamente diferente a cualquier umbral que la humanidad en conjunto haya alcanzado antes. Ahora ustedes deben convertirse en un pueblo del mundo—no sólo en un pueblo de una nación o tribu o grupo. Dado que están emergiendo en una Comunidad Mayor de vida inteligente, donde todos aquellos que ustedes se puedan encontrar, y todos los que los observan aun ahora, los considerarán a ustedes personas del mundo.

Aquí ustedes están entrando en un panorama mayor de la vida, y están entrando en un entorno competitivo en el Universo a diferencia de todo lo que podrían imaginar. Como te conduces a ti mismo aquí, como conducen sus relaciones unos con otros, como consideran ustedes su posición en el universo—todo tiene un enorme peso en la determinación de su futuro y de cómo su destino dentro de esta Comunidad Mayor se cumplirá y más aún si se puede cumplir.

Ustedes han llegado al gran umbral donde tienen el poder de destruir los recursos sostenedores de la vida en este mundo y para establecer a la humanidad en un estado permanente de disminución. Ustedes tienen el poder de competir entre si como siempre han competido para conducir a la humanidad a este gran estado de disminución. Y aún así, ustedes tienen el poder de elegir otro camino, una salida de un dilema que sólo será más difícil e intratable a como pasa el tiempo.

Lo que tú como una persona harás, lo que tú como parte de un grupo más grande y una nación mas grande harás, determinará cual de estas dos grandes opciones tomarás. Si continúas conduciéndote como en el pasado, como es tu hábito, entonces tu futuro es predecible y extremadamente grave. Sin embargo, si tú eliges otro camino, entonces puedes establecer un nuevo comienzo, y puedes expresar una promesa más grande que se encuentra en el corazón de todos los que aquí habitan.

La bendición aquí es evocar esta promesa mayor. Se inicia en el individuo y se extiende a la familia humana. Esto ha llamado a un Nuevo Mensaje de Dios al mundo, ya que sólo un Nuevo Mensaje de Dios puede contener tal Bendición. Sólo esto tiene el poder de evocar la sabiduría mayor y la compasión mayor que el Creador de toda la vida ha puesto dentro de cada persona. No hay persona, no hay filosofía, no hay ninguna escuela de pensamiento que pueda generar tal llamamiento. Tiene que venir del Creador de toda la vida. Debe venir del Dios de toda la Comunidad Mayor—el Único Dios, la Única Fuente, cuyos Ángeles velan por el mundo, pero cuyo poder se extiende más allá de lo que la humanidad puede siquiera imaginar.

Dios ha puesto dentro de cada persona la semilla del Conocimiento para que se pueda responder a esta llamamiento. Este Conocimiento es una inteligencia mayor dentro de cada persona esperando ser descubierta, pero su existencia entera está en relación con el Creador de toda la vida. No es un recurso que puedes utilizar para enriquecerte o para obtener una ventaja sobre los demás, ya que el Conocimiento no hace estas cosas. Su propósito y su realidad es responder al Creador de toda la vida y responder a el gran llamamiento que está saliendo a medida que la humanidad continua aproximándose a este gran umbral en su existencia.

Ya que es en este gran punto de inflexión que la humanidad elegirá el éxito o el fracaso en la cara de inmensa dificultad en el mundo, y en la cara de fuerzas de oposición y competencia de la Comunidad Mayor, quienes tratan de tomar ventaja de una humanidad forcejeante y dividida.

Muchas personas alrededor del mundo están sintiendo un gran malestar, una gran inquietud acerca de la condición del mundo, y tienen una preocupación grave por el futuro del mundo y por el futuro de la humanidad. Ellos perciben y sienten y saben que están viviendo en una época de gran poder, un época que determinará el destino y el resultado para la humanidad. Esto no es una comprensión intelectual tanto como lo es una experiencia visceral, un reconocimiento de gran alcance, un innato sentido de la conciencia—todos los cuales provienen del Conocimiento dentro de la gente.

No hay escape de este gran momento, este gran punto de inflexión. No hay más perderte a ti mismo en tus fantasías y tus pasiones individuales. Ya que si entras en este tiempo—este gran umbral, este tiempo de Revelación—ciego y auto-obsesionado, no serás capaz de ver, conocer y de prepararte. Tú puedes orar a Dios por salvación. Tú puedes orar a Dios por la Bendición. Sin embargo, la Bendición y la salvación ya se han puesto dentro de ti—dentro del Conocimiento dentro de ti, esperando el momento en el que tendrías la madurez y el entendimiento de que tal poder dentro de ti debe ser llamado, debe ser seguido y debe ser honrado por encima de todo lo demás. Ya que esta es tu relación con Dios, y la urgencia que sientes en tu interior es el llamado de Dios, el llamado a despertar, a tomar conciencia y a responder.

No creas que sin tu participación tu vida tendrá una mayor posibilidad. No pienses que puedes dormir durante el mayor acontecimiento de la historia humana y esperar beneficiarte de las circunstancias cambiantes a tu alrededor. Y no creas que puedes encontrar paz y ecuanimidad al tratar de pasar por alto los grandes momentos en los cuales vives, porque no habrá paz ni ecuanimidad allí. No habrá alivio ni consuelo allí. Tú estás viviendo en un tiempo de Revelación. Tú estás viviendo en un tiempo en que la humanidad enfrenta su mayor umbral, sus mayores desafíos, su mayor peligro, y sin embargo su única gran oportunidad para establecer la cooperación humana y la unidad ante la cara de circunstancias enormes y calamitosas.

Para ver esto y saber esto por ti mismo, debes ser capaz de superar tu propia negación. Tú debes ser capaz de superar el acondicionamiento de tu cultura que te impide ver. Tú debes ser capaz de superar tus propias preferencias y tu propia búsqueda por escape. Tal vez piensas que esto no es posible, pero el poder del Conocimiento dentro de ti te permitirá hacer esto y permitirá que otros también lo hagan.

El llamado está ahora surgiendo. Un Nuevo Mensaje de Dios está en el mundo. El Mensajero se encuentra en el mundo. El está ahora preparado para presentar el Nuevo Mensaje. Contiene la Bendición. Contiene la Advertencia. Contiene la Preparación. El nuevo mensaje no está aquí para sustituir a las religiones del mundo, sino para establecer y reforzar un terreno común, para que las ilumine y les dé fuerza y ​​propósito para que puedan tener un futuro—tanto en el mundo como en la Comunidad Mayor de vida dentro de la cual la humanidad está ahora emergiendo.

A la vista de este gran umbral, tus gobiernos no tendrán una respuesta. Tus filósofos no tendrán una respuesta. Tal vez la gente verá parte de la solución y tratará de expresar eso, y eso es necesario, pero la respuesta debe venir de un Poder Mayor en tu interior y un Poder Mayor más allá de ti. Porque lo que se requiere es un gran cambio en la comprensión humana y un cambio en el comportamiento humano. Estas cosas deben ser requeridas por un Poder Mayor y por una respuesta mayor dentro de ti y dentro de la gente alrededor del mundo. No todos tendrán que responder, pero suficiente gente en muchos lugares necesitarán experimentar este llamado y esta respuesta.

El tiempo es corto. No es tiempo ahora para convertirse en apático e indeciso. No hay lujo en permanecer ignorante y tonto ante la cara de las Grandes Olas de Cambio. Ya que hay una Oscuridad Mayor en el mundo. Es una oscuridad más profunda y más consecuente que cualquier otra cosa que la humanidad jamás haya enfrentado antes. Entra en el mundo en un momento de gran vulnerabilidad para la familia humana, a medida que enfrentas a un mundo en declive, y a medida que enfrentas la gran decisión ante ti, en cuanto a si la humanidad va a elegir el sendero de la auto-destrucción—un sendero nacido de la competencia, conflicto y guerra—o si el otro sendero, el otra camino, será reconocido y afirmado, requerido y expresado—un sendero hacia la cooperación y la unidad en la cara de un gran peligro.

Personas en todo el mundo están empezando a ver la evidencia de este gran peligro, pero muchas personas están todavía durmiendo, soñando con su propia realización personal, inconscientes e inatentos a las Grandes Olas de Cambio que ya se lavan sobre el mundo. Por lo tanto, será necesario para aquellos que pueden responder, responder completamente—para reconocer la gran amenaza, para escuchar la gran advertencia y para recibir la gran Bendición del Creador de toda la vida.

Hay una respuesta para la humanidad, pero no es una respuesta que la humanidad puede inventar por sí misma. Ya que la respuesta debe tener el poder de llamar a la gente a un mayor servicio entre si. Debe tener el poder para superar y anular lo psicológico, las ideologías políticas y sociales y tendencias que continúan colocando a la humanidad en oposición a sí misma. Debe ser una poder lo suficientemente grande como para incitar compasión, tolerancia y perdón en la familia humana. No es simplemente un conjunto de ideas. Es el poder de la redención. Es un llamado de Dios y una respuesta de la Creación de Dios—una respuesta de la gente, una respuesta dentro de ti.

Por lo tanto, recibe la Bendición. No serás capaz de comprenderla intelectualmente por completo, pero la puedes sentir y saber que es auténtica. Puedes sentir la respuesta revolviéndose en tu interior. Honra a esta respuesta y permite que surja en tu conciencia. Permite que te lleve hacia adelante. Es la orientación que el Creador está proveyendo para ti. Ha estado durmiendo en tu interior a medida que tú has estado durmiendo a su alrededor. Ahora bien, debe despertar, ya que el momento de su emergencia ha llegado. Ahora debes mirar al mundo con ojos claros y objetivos. Ahora debes dejar de lado las preocupaciones infantiles y tontas que sólo te mantienen débil, ciego y vulnerable.

Este es un tiempo de revelación. Tales tiempos sólo vienen en muy raras ocasiones—en grandes puntos de inflexión para la familia humana, en grandes momentos de oportunidad donde el Creador de toda la vida puede dar a la humanidad una mayor sabiduría y Conocimiento y una nueva infusión de inspiración y poder espiritual.

Este es tu tiempo. Este es el tiempo pare el que has venido, ya que tú no has venido por todo el camino hasta este mundo, con la ayuda de las Huestes Angélicas, simplemente para ser un consumidor aquí—para construir un nido para ti mismo, para enriquecerte y para luchar con otros para este enriquecimiento. Aunque esto puede ser la realidad de tu vida aquí en este momento, no es tu realidad mayor, la cual es traer algo más precioso dentro del mundo, algo que el mundo no se puede dar a si mismo, y para permitir que este regalo remodele tu vida y redirija tu vida al servicio de la humanidad y al servicio de la vida en este mundo.

Sin embargo, tal propósito debe ser activado por un llamamiento mayor y un mayor conjunto de circunstancias. Por lo tanto, no rehuyas de las Grandes Olas de Cambio que se avecinan, pero enfréntate a ellas. Tu estarás asustado e incierto en su sombra, pero su realidad también encenderá un poder espiritual dentro de ti, y este poder espiritual saldrá a causa del llamamiento y a causa de la Bendición. Ya que Dios está llamando a todos los que duermen ahora a despertar de sus sueños de miseria y realización, para responder a este gran tiempo y para prepararse a hacer los regalos que ellos fueron enviados al mundo a dar a una humanidad forcejeante—una humanidad cuyo futuro ahora será determinado en gran medida dentro de los pocos años por venir.

Esta es la Bendición. Tú puedes orar a Dios por muchas cosas. Tú puedes pedir ser preservado. Tú puedes orar por oportunidad y ventaja. Tú puedes orar por el bienestar de los miembros de tu familia y seres queridos. Pero no hay mayor respuesta que Dios puede dar y no hay mayor regalo que podría ser dado que la Bendición. Ya que la Bendición responde a una pregunta mucho más grande que viene de dentro de ti, de la necesidad de tu alma. Se trata de una comunicación mucho más allá del intelecto y las necesidades del momento. Provee mucho más de lo tú has aprendido a pedir.

La Bendición es un camino. Es un sendero. Es una toma de conciencia. Es una jornada. Es una montaña que escalar. Esto es lo que va a reorganizar tu vida y le da sentido. Esto es lo que va a organizar tu forma de pensar y darte un escape de la ambivalencia y el caos. Esto, independientemente de tus circunstancias, traerá la Bendición dentro de tu vida para que otros puedan ver y sentir y responder a ella. Es intangible. Es inefable. Sin embargo, tiene el poder de traer todas las recompensas mayores dentro de la familia humana.

Es sólo la Bendición que puede preparar y proteger a la humanidad. Es sólo la Bendición que te dará el camino a través de los inciertos y difíciles tiempos por delante. Y es sólo la Bendición que te puede preparar para la Oscuridad Mayor que está en el mundo—la Oscuridad Mayor que tiene el poder para determinar el futuro de cada persona y cada persona futura en este mundo.

Este es un tiempo llamando a la unidad humana, la fuerza humana y la sabiduría humana para pasar a primer plano. Ya que ahora enfrentas competencia de más allá del mundo, así como circunstancias desastrosas dentro del mundo. Se trata de un conjunto de circunstancias que no tiene precedentes en toda la existencia de la humanidad.

No pienses que es una realidad en un futuro lejano o que no está sobre ti ahora. A menos que puedas ver el gran desafío, no sentirás la gran necesidad. Si tú no puedes sentir la gran necesidad, no reconocerás la Bendición. No sentirás la necesidad de la Bendición. Y no podrás ver que sin la Bendición, la humanidad entrará en un período de declive prolongado con circunstancias graves e inmensamente difíciles.

Dios entiende el predicamento de la humanidad, aun si la humanidad no puede reconocerlo por sí misma. Dios conoce la necesidad de tu alma, incluso si aún no lo puedes sentir dentro de ti mismo. Dios sabe lo que se avecina para la humanidad y hace un llamamiento para que la humanidad se despierte y esté consciente y se prepare.

La voluntad de Dios y las decisiones humanas no son lo mismo. Por lo tanto, el resultado depende de la gente. El Creador ha dado ya la gran dotación del Conocimiento. Los Ángeles velan por el mundo. Pero el resultado está en manos de la gente. La gente puede elegir—como muchas otras razas en la Comunidad Mayor han elegido a través del tiempo inmemorial—a fracasar, a disminuir, a caer bajo la persuasión y el dominio de otras fuerzas. Esto ha ocurrido en innumerables ocasiones, tanto dentro de tu mundo como dentro de la inmensa vastedad del Universo. Lo que Dios quiere y lo que la gente elije y quieren para sí mismos no son lo mismo. Este es el problema. Este es el enigma. Esto es lo que crea la gran separación. Esto es lo que te inhabilita de seguir el Conocimientos dentro de ti mismo. Esto es lo que mantiene a las personas ciegas y da lugar a un comportamiento tonto y destructivo.

Por lo tanto, si tú puedes reconocer el problema, tú te pones en una posición de reconocer la solución. El llamado ha venido de Dios. La respuesta está dentro del Conocimiento dentro de ti y del Conocimiento dentro de todos. No hay competencia o conflicto entre el Conocimiento, tal como existe en todos. Que diferente es esto de tus teorías e ideas, tus prescripciones y las prescripciones de tus sociedades. Al final, la humanidad debe tomar medidas valientes y hacer decisiones difíciles.

El llamamiento está aquí. Tus decisiones y tus acciones deben seguir la Bendición y no precederla. Permítete recibir el regalo de la Bendición y luego, paso a paso, tú sabrás qué hacer—qué serie de acciones debes emprender, los umbrales por los que a través debes pasar y el cambio que debes llevar a cabo en tu propio pensamiento y tus circunstancias propias. La acción y la comprensión siguen a la Bendición.

Para dar, primero debes recibir. Para saber, los ojos deben primero estar abiertos. Para tener el poder y el valor para responder, tú debes ver la necesidad y sentir la grandeza de los tiempos en los cuales vives. Tú debes preparar tu mente y tus emociones. Tú debes prepararte para recibir la Bendición y para experimentar la respuesta mayor en tu interior, el gran llamado al Conocimiento dentro de ti. Tú debes permitir que este Conocimiento surja poco a poco, sin tratar de controlarlo, dominarlo o manipularlo de ninguna manera.

De esta manera, la Bendición se afianza en tu interior y se agrandece dentro de ti, ya que la Bendición no es una cosa momentánea. No es algo que experimentas como un destello de relámpago. No ilumina el paisaje por la noche durante solo un segundo. Inicia un proceso de emergencia. Inicia un proceso de renovación. Inicia el proceso de redención que puede dirigir y cumplir el resto de tu vida aquí. Tal es la gran necesidad de la humanidad, y tal es la gran necesidad de tu alma y el alma de todos los que aquí habitan. Tal es el poder de la Bendición ahora.

Que la gravedad de tu situación se revele a ti poderosamente, y que puedas pasar a través de los sentimientos iniciales de temor, inseguridad e incapacidad a fin de permitir que la respuesta más profunda del Conocimiento suceda en tu vida, como lo hará hoy, mañana y cada día a seguir. Ya que este es el tiempo de Revelación. Tú estás aquí en el tiempo de Revelación.

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